En el sur y centro de América se lleva a cabo una gran parte de la producción mundial de café. Llegó en 1689 a Estados Unidos y rápidamente empezó a cultivarse en las colonias inglesas, dependiendo de la esclavitud hasta finales del siglo XIX. En el siglo XVIII llegó a Brasil, Colombia y al resto del continente. Hay tres zonas principales de producción en América hoy en día: Brasil, Colombia y Centroamérica.
Los cafés americanos son suaves en general; el de Brasil se define como un café intenso de baja acidez, el de Colombia es afrutado, con gran aroma, el de Centroamérica tiene poca acidez y es muy equilibrado, destacando las producciones de Nicaragua, Guatemala y Costa Rica. Mención aparte merece el café Blue Mountain de Jamaica, un café excepcional de altísima calidad con un aroma exquisito y un sabor inolvidable.
